Jesús mío
Daniela Raquel Granada Barahona
Daniela Raquel Granada Barahona
José David Díaz Saget
ALIZEE LEONOR AYALA CAMPOS
Tres Voces que Iluminaron la Navidad
La Navidad es un momento especial para compartir, abrazar y crear recuerdos que duran toda la vida. Para los niños, es una época mágica en la que cada regalo se vive con ilusión. Entre tantos juguetes y sorpresas, regalar un libro puede parecer algo sencillo, pero en realidad es un gesto lleno de amor
Había una vez una joven llamada María, que vivía en un pequeño y tranquilo pueblo llamado Nazaret. María era conocida por su bondad y dedicación, y amaba a Dios con todo su corazón. Un día, mientras se encontraba en su hogar realizando sus tareas cotidianas, algo extraordinario e inesperado sucedió.
La crianza de los hijos es una de las responsabilidades más grandes que Dios ha puesto sobre los padres. La Biblia ofrece principios claros sobre cómo instruir, corregir y amar a los hijos para formar su carácter.
La adolescencia es una etapa de transformación profunda. No solo en el cuerpo, sino también en el alma. Es un tiempo en que los adolescentes se preguntan quiénes son, hacia dónde van y qué valor tiene su vida. En medio de tantos cambios, voces y caminos, la fe cristiana ofrece una brújula segura.
La etapa preescolar (de los 3 a los 5 años) es una temporada fértil, donde el corazón del niño está abierto a recibir enseñanzas que marcarán su vida entera.
Cuando nuestros hijos crecen y dejan de ser niños, muchas veces nos enfrentamos a una mezcla de emociones: orgullo, nostalgia, preocupación y, a veces, una sensación de que ya no somos necesarios. La crianza cambia radicalmente cuando los hijos se convierten en adultos, y como padres cristianos, se nos llama a vivir esta nueva etapa con fe, sabiduría y amor renovado.
La adolescencia es una etapa de cambios profundos. Nuestros hijos, esos pequeños que un día corrían a nuestros brazos, ahora buscan su identidad, cuestionan, exploran y, muchas veces, se enfrentan a nosotros en su deseo de independencia. Como padres cristianos, este tiempo puede ser desafiante, pero también es una oportunidad preciosa para sembrar amor, fe y sabiduría en sus corazones.
La timidez en los niños es una característica natural del temperamento, no un defecto. Según la psicología del desarrollo, entre el 15% y 20% de los niños nacen con un temperamento inhibido, lo que significa que son más sensibles a los estímulos sociales y necesitan más tiempo para adaptarse a nuevas situaciones (Kagan, 1997). No es señal de debilidad, sino de una manera distinta —y válida— de procesar el mundo.
Sanar es un regalo que nos hacemos y que nos debemos… y también un regalo a nuestros hijos.
Quizá no podamos irnos un año a meditar lejos de todo, pero sí podemos sanar en lo cotidiano: mientras cuidamos, trabajamos, estudiamos, amamos.
Sanar no siempre se siente épico, pero siempre es necesario. Cada paso —aunque mínimo, torpe o lento— es una declaración silenciosa
de que estás en el camino.
Liss Rivas Clisson